Despertad! Oh, jóvenes del siglo XXI! Despertad y ved que seréis los viejos del futuro. O peor aún que el futuro ya llegó y vuestra alma está ya diabética y rancia, aunque sus cuerpos luzcan jóvenes. Despertad entonces, oh jóvenes viejos, despertad y ved lo que os rodea: Os educaron y dijeron que había que dudar de todo, y eso los llevó al nihilismo cobarde de nuestra generación. Esta generación contra la cual se manifiesta este cínico deprimido. “La banalización del mal” no proviene de regímenes totalitarios del siglo XX sino que es algo adquirido desde que nacemos. Las vanguardias de los movimientos juveniles fueron fagocitadas por “el sistema” o “el leviatán” o lo que sea que nos está consumiendo de a poco, diciéndonos que todo está bien mientras nos meten un pepino transgénico por el agujero del honor. El militante radical de los ´60 fue sustituido por el hippie pacifista y ambientalista. El hippie, sustituido por el punky, más violento irracional y autodestructiv...