Ir al contenido principal

Manifiesto del cínico deprimido.

Despertad! Oh, jóvenes del siglo XXI! Despertad y ved que seréis los viejos del futuro. O peor aún que el futuro ya llegó y vuestra alma está ya diabética y rancia, aunque sus cuerpos luzcan jóvenes.

Despertad entonces, oh jóvenes viejos, despertad y ved lo que os rodea:

Os educaron y dijeron que había que dudar de todo, y eso los llevó al nihilismo cobarde de nuestra generación. Esta generación contra la cual se manifiesta este cínico deprimido.

“La banalización del mal” no proviene de regímenes totalitarios del siglo XX sino que es algo adquirido desde que nacemos.

Las vanguardias de los movimientos juveniles fueron fagocitadas por “el sistema” o “el leviatán” o lo que sea que nos está consumiendo de a poco, diciéndonos que todo está bien mientras nos meten un pepino  transgénico por el agujero del honor. El militante radical de los ´60 fue sustituido por el hippie pacifista y ambientalista. El hippie, sustituido por el punky, más violento irracional y autodestructivo.

¿Y ahora?

Nada. Jóvenes conformistas y “posmos”. Los más jugados andan vestiditos con indumentaria pseudo punk-hippie con un barniz de conciencia social.

Todos se creen progres a la hora de votar al Frente Amplio o fumarse un porrito, pero cuando vemos a un niño pidiendo monedas en una esquina miramos para otro lado. Y es que la clase media es cobarde y alcahueta, que admira al rico y le teme al pobre. Absorbida por rutinas absurdas es incapaz de otra acción que no sea trabajar y satisfacer sus necesidades frívolas.

Escucho un remix de Smell like teen spirit con música electrónica y pienso que refleja bien nuestra época. Diversión tonta y alocada. Como las drogas que consumimos cada tanto para escapar del hecho de ser un boludo sin otra meta que la búsqueda de la felicidad individual y material.

Somos una generación sin pasión. Que no se la juega. Todo tiene que ser seguro. (Relajo pero con orden…) Da la sensación de que nada es sincero: las bandas de rock con olor a plástico; la FEUU llena de pequeñoburgueses y aprendices de político; un PIT-CNT manso y obsecuente con la “alta investidura” de nuestro Señor Presidente.

“Hay que privatizar y desregular la economía”, dicen. Y entonces todo se desregula, incluso las relaciones de pareja. Somos consumistas de cosas y también de personas. Lo importante es tener la mayor cantidad de parejas bellas posibles en poco tiempo, pero escúchame joven: cuando adornes tus modales, tu cara y tu cuerpo para agradar a los demás, no olvides cultivar tu alma! Porque un alma vacía no cambia con una tv plasma o con una pareja bella. No cambia, como la frivolidad de los amantes posmodernos, que aman sin pasión y se besan solo para las redes sociales.

Por eso no lloren, cuando este cínico deprimido, (tal vez) jale el gatillo y convierta este manifiesto en un epitafio.

Comentarios